OREMOS PARA QUE EL SANTO PADRE CONSAGRE RUSIA AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, TAL Y COMO LO PIDIÓ LA SANTÍSIMA VIRGEN EN FÁTIMA

Monseñor Marcel Lefebvre

"... sin ninguna rebelión ni amargura ni resentimiento, proseguiremos nuestra obra a la luz del Magisterio de siempre convencidos de que no podemos rendir mayor servicio a la Iglesia, al Papa y a las generaciones futuras. Y seguiremos rezando para que la Roma actual infestada de modernismo llegue a ser otra vez la Roma Católica..."

Ramiro de Maeztu

"Venid con nosotros, porque aquí, a nuestro lado, está el campo del honor y del sacrificio; nosotros somos la cuesta arriba, y en lo alto de la cuesta está el Calvario, y en lo más alto del Calvario, está la Cruz."

"Vosotros no sabéis por qué me matáis, pero yo sí sé por lo que muero, para que vuestros hijos sean mejores que vosotros"

sábado, 28 de noviembre de 2009

MILITAR LA VIDA


Antes de emprender la marcha llena tu memoria con los Santos, los Héroes y los próceres. Militar la vida es descubrir el sentido de los días. Es sentirse convocado. Si te decides, carga tu alma con plegarias y el rigor de tu Credo convencido. Para los días más oscuros guarda la luz de la ternura que encendieron tus padres en los primeros días. Es necesario responder con el sí que compromete, y avanzar al objetivo trazado desde arriba. Iniciar la marcha con la absoluta conciencia de lo arduo y llevar el corazón colmado de canciones. Es caer y levantarse. Marchar con el temor de los que conocen los peligros y la confianza de los que creen en promesas. Vencer el cansancio y el desánimo con el anticipo imaginario del logro conseguido. Superar los fracasos con nuevos desafíos, y enterrar las derrotas sembrando la esperanza. Hacer de las lágrimas un rosario de consuelos. Y en los días turbulentos refugiarte en la inviolable interioridad de los que creen. Piensa en los que amas, y por ellos recupera el aliento en el combate. Busca los ideales juveniles y en ellos, encontraras la compañía de los que iniciaron contigo la marcha en los inicios. Piensa en los mas débiles, que han puesto en tu combate los últimos sueños en que creen. Imagina que un día, un niño escuchara tu historia e inspirado en ella comenzara a forjar la suya. Evoca los días felices, las mañanas luminosas y las noches cálidas de verano, la reunión familiar frente al fuego el abrazo del amigo que regresa, el primer beso y el mas puro sentimiento de tu primera novia, y en el recuerdo serán refugio al desanimo. Si ves que tu posición está rodeada, recuerda a Cortez en la noche triste. Si reniegas, Pedro arrepentidote marcará el camino de regreso. Si te acorralan imita a Pringles en Chancay. A Falucho en el Callao. A Cisneros que dijo “después de muerto hablamos”. Si te expulsan repite con Mac Arthur “volveremos”. Si no tienes armas acude a Giachinoque solo con su vida conquisto la historia. Si el aliento te abandona el héroe de Maratón llegará en tu ayuda. Si dubitas súmate a Cesar, y cruza el Rubicon. Si todos se rinden recuerda al araucano que no entrego su tierra o a Cáceres en su solitaria lucha de guerrillas. Si temes, Leónidas te dará las fuerzas. Si no tienes fuerzas, Guemes te cederá sus “infernales” para pelear por una causa justa. Si estas solo Onoda estará a tu lado. Si piensan que estas loco, recuerda que el espíritu del Quijote forjo un imperio. Si estas perdido el clarín de la retreta convocara a los tuyos. Y si tu cuerpo ya esta inmóvil el Cid te dará la victoria y cuando todos te olviden legiones de soldados desconocidos se presentaran a tu llamado y mientras milites ten la oración entre tus labios reza, pide, ruega, implora y espera cada santo te dará lo suyo. Tomas su sabiduría. Francisco su sencillez. Martín su humildad. Ignacio su espíritu aguerrido. Teresita su ternura. Domingo su elocuencia. Catalina su carácter. Carlos su paciencia. Pablo su fortaleza. Agustín su comprensión de los tiempos. Magdalena su esperanza y cuando no sepas a quien pedir pídele a todos los santos del cielo y ellos vendrán en tu ayuda. Y si estás vencido, con Cristo, desafía a la misma muerte. Y cuando eso no baste y el cansancio te agobie levanta tus ojos y encontrarás al Padre que espera tu regreso. El siempre estará, y en el más triste momento tendrás su mirada que es el anuncio de su abrazo, y el retorno al hogar con la misión cumplida. Milita, cánsate, atrévete y a pesar de todos los pesares podrás decir un día en el ocaso de tu vida con el rostro cruzado por arrugas “no fue en vano” e irradiarás la más hermosa sonrisa de un anciano que no ha envejecido. Tendrás entonces la eterna juventud de los herederos del reino de Dios. Por fin, Militar la vida es conservar el sentido de las cosas y expandir el Reino, de acuerdo al mandato dado. Militar la vida es fundar la esperanza en el Señor que no defrauda y mantener la Fe en medio de lo efímero con la absoluta convicción en la promesa.


Pedro José Giunta.

jueves, 26 de noviembre de 2009

DECLARACIÓN DE 1974 DE MONS. LEFEBVRE


Nos adherimos de todo corazón, con toda el alma a la Roma católica, guardiana de la Fe católica y de las tradiciones necesarias para el mantenimiento de esa Fe, a la Roma eterna, maestra de sabiduría y de verdad.

En cambio, nos negamos (como nos hemos negado siempre) a seguir la Roma de tendencia neomodernista y neoprotestante, que se manifestó claramente en el Concilio Vaticano II, y después del Concilio, en todas la reformas que de él surgieron.

En efecto, todas esas reformas han contribuido y siguen contribuyendo a la destrucción de la Iglesia, a la ruina del Sacerdocio, a la aniquilación del Sacrificio y de los Sacramentos, a la desaparición de la vida religiosa, a una enseñanza naturalista y teilhardiana en las universidades, los seminarios, la catequesis, enseñanza surgida del liberalismo y del protestantismo condenados repetidas veces por el Magisterio de la Iglesia.

Ninguna autoridad, ni siquiera la más elevada jerarquía, puede obligarnos a abandonar o disminuir nuestra Fe católica, claramente expresada y profesada por el Magisterio de la Iglesia desde hace diecinueve siglos.

"Pero aunque nosotros mismos (dice San Pablo) o un ángel del Cielo os anunciase otro Evangelio distinto del que os hemos anunciado, sea anatema" (Gálatas 1, 8).

¿No es eso lo que hoy en día nos repite el Santo Padre? Y si manifestase cierta contradicción en sus palabras y en sus actos así como en los actos de los dicasterios, entonces optamos por lo que siempre se ha enseñado y hacemos oídos sordos a las novedades destructoras de la Iglesia.

No se puede modificar profundamente la "lex orandi" sin modificar la "lex credendi". A Misa nueva corresponde catecismo nuevo, sacerdocio nuevo, seminarios nuevos, universidades nuevas, iglesia carismática, pentecostalista, cosas todas contrarias a la ortodoxia y al Magisterio de siempre.

Esta reforma, por haber surgido del liberalismo, del modernismo, está completamente emponzoñada; sale de la herejía y desemboca en la herejía, aún cuando todos sus actos no sean formalmente heréticos. Resulta, pues, imposible a todo católico consciente y fiel adoptar esta reforma y someterse a ella, de cualquier manera que sea.

La única actitud de fidelidad a la Iglesia y a la doctrina católica, para nuestra salvación, es el rechazo categórico de la aceptación de la Reforma.

Por eso, sin rebeliones, sin amarguras, sin resentimientos, proseguimos nuestra obra de formación sacerdotal a la luz del Magisterio de siempre, persuadidos de que podemos rendir mejor servicio a la Santa Iglesia Católica, al Sumo Pontífice y a las generaciones futuras.

Por eso nos atenemos firmemente a todo lo que fue creído y practicado, en la Fe, las costumbres, el culto, la enseñanza del catecismo, la formación del sacerdote, la institución de la Iglesia, por la Iglesia de siempre y a todo lo que codificado en los libros publicados antes de la influencia modernista del Concilio, a la espera de que la luz verdadera de la Tradición disipe las tinieblas que obscurecen el cielo de la Roma Eterna.

Al obrar así, con la gracia de Dios, el auxilio de la Virgen María, de San José, de San Pío X, estamos convencidos de que permanecemos fieles a la Santa Iglesia Católica, Apostólica, Romana, a todos los sucesores de Pedro, y de ser los "fideles dispensatores mysteriorum Domini Nostri Jesu Christi in Spiritu Sancto". AMEN.


Ecône, 21 de noviembre de 1974

sábado, 21 de noviembre de 2009

AGRADECIMIENTO A FRANCISCO FRANCO


“No voy a detenerme en la exposición de mis sentimientos personales ante la muerte de Francisco Franco. He comprobado, en mi asiduo contacto con el pueblo llano, cómo la persona de Franco, a través, precisamente, de su dedicación a la política en servicio de la Patria, ha echado raíces en los corazones. Son numerosísimas las familias en que se llora a Franco como a un padre. Y me refiero, en la mayoría de los casos, a personas y familias de condición económica modesta, que no se han beneficiado con cargos ni emolumentos especiales, sino que agradecen, sencillamente, el marco espiritual y social que Franco ha asegurado para todos los ciudadanos. Y no son sólo personas de cuya juventud sintetizó con la gesta liberadora de 1936; es como una tradición familiar asegurada por nuevas generaciones.

Personas llenas de emoción, gratitud y compenetración cariñosa. Para ellas no tiene aplicación a Franco el supuesto desgaste de los políticos: cuanto más pasaba el tiempo, más encariñados se sentían con él y más confianza ponían en su gestión de gobernante. Esas personas están traspasadas por la emoción de haber vivido bajo un caudillaje culminante en la Historia de España.

En lo que a mí toca, baste decir que no me avergüenzo de compartir esos sentimientos ni de que por ese motivo estas mejillas se hallen emocionadas con frecuencia.

Pero acaso sea más significativo que diga algo como representante de la Iglesia.

En septiembre de 1974, tras la enfermedad que Franco padeció aquel verano, coincidiendo con el declive y la proximidad del final de su vida, publiqué una exposición sobre «La Iglesia y Francisco Franco». En aquel reportaje incluía unas pocas, entre las muchas, manifestaciones laudatorias de Papas y obispos, que van desde Pío XII y los obispos contemporáneos de la Guerra de España ( de la que sólo sobrevive uno) hasta el Papa Pablo VI, (en una comunicación personal, hecha pública por otras fuentes eclesiásticas) y a prelados españoles vivientes, como, por ejemplo, los cardenales Bueno Monreal, Enrique Tarancón, González Martín (cuyas manifestaciones son, en unos, de ahora mismo; en otros, no lejanas en el tiempo).

Los elogios para la actitud y obra de Franco emitidos por esos prelados, tanto si se atiende a su contenido como a su unanimidad y persistencia a través de decenios, difícilmente los habrá recibido durante su vida ninguna otra persona en los últimos siglos.

A estos testimonios y a tantos otros ya publicados se podía unir uno quizá inédito y muy esclarecedor de tantas cosas raras. Confío en quienes puedan atestiguarlo lo hagan público en su integridad y con toda exactitud. Se trata de que un día el Papa Juan XXIII encargó expresamente a un cardenal de la Curia Romana que en su visita a Franco le trasmitiese una bendición especial y le asegurase la gran estima y cariño que el Papa le tenía, añadiendo que, por ciertas circunstancias, el Papa no podía decir públicamente su sentir. Franco escuchó este mensaje en posición militar de firme y con lágrimas de emoción".


Monseñor Guerra Campos


viernes, 20 de noviembre de 2009

REQUIÉSCANT IN PACE


Animábus, quaésumus, Dómine, famulórum tuárum misericórdiam concéde perpétuam: ut eis profíciat in aetérnum, quod in te speravérunt et credidérunt.




video

Perdón por la última frase del video, aunque creo que es lo que pensamos casi todos los españoles de bien... ¿no?.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

CIRCULO CULTURAL "ANTONIO MOLLE LAZO"


Madrid, noviembre 2009. El Círculo Cultural Antonio Molle Lazo anuncia su seminario de formación mensual, que tendrá lugar (D.m.) el sábado 21. El ponente será Juan Bautista Fuentes, profesor titular de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid, quien hablará sobre "LA IMPOSTURA FREUDIANA. NECESIDAD DE UNA CRÍTICA RADICAL DE FREUD".

Será a las doce del mediodía, en la Fundación Francisco Elías de Tejada (C/. José Abascal, ant. General Sanjurjo, 38, bajo izquierda; Metro Alonso Cano, Gregorio Marañón, Iglesia) de la villa y ex corte de Madrid.

lunes, 16 de noviembre de 2009

NUESTROS MÁRTIRES

Padre Eliseo Pérez González (Mercedario)

Nació en Acebedo (Chanderja de Queija, Orense) el 1 de febrero de 1895. Dos días después recibía las aguas bautismales en su parroquia natal de Santa María de Rabal. Tomó el hábito de la Orden de la Merced en Sarria (Lugo) el 9 de octubre de 1915. Realizó su profesión solemne el 19 de mayo de 1921 en Poyo (Pontevedra). Fue ordenado sacerdote el 11 de marzo de 1922.

De sus dotes de gobierno y prudencia dan fe los distintos cargos para los que fue destinado tan pronto como fue ordenado sacerdote, desarrollando primero su actividad apostólica en Puerto Rico, como párroco y Superior. El 15 de agosto de 1933 fue nombrado Superior del Convento de Herencia (Ciudad Real), en donde desplegó una labor religiosa y social extraordinaria, según el testimonio de cuantos le conocieron. El 21 de marzo de 1936 estableció la Adoración Nocturna. a puertas cerradas, predicando un sermón que fue toda una premonición de lo que iba a suceder.

El 20 de julio de 1936, estando en la sacristía preparándose para celebrar la Santa Misa, unos milicianos le obligaron a despojarse de la vestiduras sagradas y a recluirse en el convento, junto con los demás religiosos. En la puerta de la casa pusieron un miliciano que impedía las entradas y salidas. El 24 del mismo mes fueron obligados a despojarse del hábito religioso para ser conducidos al Ayuntamiento, allí les proporcionaron una documentación en que se hacía constar que eran frailes exclaustrados. El 25 de julio fueron llevados en coche particular a los montes de Herencia, sin dinero ni provisión alguna. Los frailes se dividieron en tres grupos.

El Padre Eliseo y Fray Olimpio anduvieron errantes por los montes, hasta que el 1 de octubre de 1936 fueron descubiertos y asesinados en el término municipal de Consuegra. Contaba entonces el Padre Eliseo 41 años. El 14 de junio de 1942 su cuerpo fue exhumado para ser enterrado en el presbiterio de la iglesia de la Merced, de Herencia (Ciudad Real).

jueves, 12 de noviembre de 2009

LA TRISTE EXPERIENCIA DEL OLVIDO


Estos meses últimos del año de gracia de 2006, el presente número de "Tradición Católica" estará en sus manos en plena época navideña, nos empujan, o casi nos obligan, a dedicar este editorial a ese gran acontecimiento de nuestra historia patria, hace ahora sesenta años, dramático y glorioso a la vez, que fue la contienda bélica de 1936-1939, nuestra Cruzada, así, sin complejos tontos ni miedos absurdos. Cuando en España estamos sufriendo un ataque frontal a todo aquello que representó de grandeza y valor inigualable para defender la esencia misma de nuestra Patria, un ataque frontal a las causas mismas de aquel Alzamiento que no fueron otras que la necesidad de acabar con un estado de anarquía y disolución de la convivencia nacional, un ataque frontal a esa verdad histórica, imborrable e innegable, que hace referencia con necesidad absoluta a la gran persecución religiosa que llevó a cabo, con odio difícil de expresar en todas sus dimensiones, la República masónica y marxista, implantada en España en 1931, tras unas elecciones municipales manipuladas vergonzosa y cínicamente. Este editorial, esta reflexión, lo dividimos en tres puntos o tres partes para su mejor consideración. Vamos a verlos.

En primer lugar no podemos olvidar, ni un minuto podemos hacerlo, que esta gran Cruzada supuso, y sigue suponiendo en los momentos actuales, un diluvio de gracias sobrenaturales que constituyen, y debemos saberlo, nuestra fuerza inamovible y prenda de nuestra victoria en el combate que libramos contra los enemigos de España y de nuestra Santa Religión que pretenden conducirnos al caos. Gracias de tantos y tantos holocaustos martiriales que empaparon con su sangre nuestra tierras y nuestra historia, nuestra paz gozada durante cuatro décadas y nuestro combate en el presente que tortura nuestras almas y nuestra mentes. Nombres que nos hacen temblar de gratitud y de emoción como Antonio Molle Lazo, Víctor Pradera, Ramiro de Maeztu, Luis Moscardó, Monseñor Irurita, Monseñor Basulto, los cinco caídos de la cárcel modelo de Alicante que fueron fusilados en la mañana del 20 de noviembre de 1936, y tantos, tantos, tantos. Héroes y mártires que dieron su vida por el honor de Nuestro Señor y por una Patria unida y libre al amparo del estandarte de Cristo. Mucho tiempo se ha tardado en llevar a la gloria de los altares a muchos de estos hombres y mujeres que murieron por Dios y por España y cuando se les ha llevado, en el momento en que ciertas altas esferas civiles y eclesiásticas lo consideraron políticamente oportuno, la mayoría de estas canonizaciones y beatificaciones no han supuesto para los católicos españoles un grito de alerta para reavivar los espíritus en la gravísima hora presente, ni una sabia lección para no caer en los errores, trágicos, del pasado. Y sin embargo, a pesar de todo, nada ni nadie podrá hacer desaparecer a esta legión de mártires y de intercesores que con sus gracias benéficas nos asegurarán la victoria, una nueva victoria, cuando el Cielo así lo disponga, sobre los eternos enemigos de Dios y de España.

En segundo lugar hay que referirse forzosamente a la Carta colectiva del Episcopado español publicada el 1 de julio de 1937 con el fin de dar a conocer, especialmente a los católicos de todo el mundo, la realidad de nuestra Cruzada y las causas que la originaron. A través de sus páginas se explica con claridad meridiana cómo la República marxista, implantada en 1931, llevó a cabo desde sus inicios una labor de destrucción y aniquilamiento de todo lo católico y de todo lo genuinamente patrio enraizado, porque así nos lo declara la historia, en los valores religiosos más auténticos. La carta hace ver igualmente en toda su espantosa verdad la persecución religiosa que desde el primer estallido de la guerra se desencadenó contra la Iglesia Católica con una furia tal que nos retrocede al terror de las persecuciones de los emperadores romanos. Una República marxista que en educación, justicia social, cultura, relaciones internacionales, trabajo y relaciones laborales, creó un clima de desastre total que condujo a la Nación Española a uno de sus peores momentos históricos. Estas fueron las verdaderas causas de la Guerra de 1936, que la carta colectiva del Episcopado pone de relieve, sin olvidar esa conjunción de comunismo y masonería que constituyó el nudo central de este cataclismo.

En tercer lugar podemos contemplar cómo a los setenta años de iniciarse esta contienda la triste experiencia del olvido nos hace a muchos, sin exageración alguna, llorar de amargura. Los pueblos que olvidan su historia se ven condenados a revivir los mismos errores y desgracias del pasado y hoy por hoy muchos de nuestros compatriotas buenos, gente buena, pero sin aceite suficiente en sus lámparas por si la espera se hace más larga de lo previsto, han caído en la modorra y en la rutina, en la tibieza y en el olvido. Los enemigos de España y de la civilización cristiana están alerta y tristemente, desconsoladamente, de nuevo han vuelto a implantar en medio de nuestros campos y de nuestros hombres, de nuestra ciudades y de nuestra familias, la cizaña del odio y de la división, la sed de venganza y el afán de desquite.

Por eso, en este aniversario de tan gloriosa Cruzada, alcemos nuestra manos hacia lo alto para implorar del Cielo que nos sacuda de nuestra torpe somnolencia y enardecidos nuestros espíritus sepamos estar a la altura de la gravedad del momento presente, sabiendo que el hombre enemigo está en todo momento preparado para sembrar en los campos de trigo la mala cizaña, esos campos de trigo que costaron riadas de sangre ofrecida por lo más noble de nuestra Patria y que no podemos malograr con nuestro olvido que será traición y detestable abandono.


"Tradición Católica" Nº 208, noviembre-diciembre de 2006

martes, 10 de noviembre de 2009

LA PERSONALIDAD RELIGIOSA DE JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA


"La felicidad es como la gracia: en el fondo, la felicidad "es" la gracia. Y el estado primitivo que acaso, cuando verdadero, fue un estado feliz, es como el estado de inocencia; no se recobra jamás una vez perdido. La gracia, sí; pero por otro camino: por el de la penitencia, por el del rigor. Quien ha perdido una vez la gracia inocente no llega encontrarla siendo "bueno", en el sentido literario y flojo de la palabra: bueno a la manera blanca, blanda, filantrópica, dulce, de la Sociedad Protectora de Animales, o del Ejército de Salvación. Esa es una falsa, satánica manera de cubrir en falso, con piel cerrada en falso, mucha carne podrida de culpas. Se puede volver a la gracia por la limpieza enérgica, dura, sincera, dolorosa y dolorida de la penitencia"

Sin duda alguna, José Antonio habla en estos términos de la virtud de la penitencia y del Sacramento de la Penitencia; y con gran carga poética describe las notas de esa confesión para dar salida a la "carne podrida"

Del libro "La personalidad religiosa de José Antonio" de Cecilio de Miguel Medina

viernes, 6 de noviembre de 2009

EL PAÍS HABLA DE LAS VÍCTIMAS DEL FRANQUISMO Y USA LA FOTO DE UN ASESINADO POR LA REPÚBLICA

La mal llamada memoria histórica es un tema predilecto en El País. El 30 de octubre publicó un reportaje en el que aparecía la foto de un "represaliado". En una carta al director, las hijas de esta "víctima" del franquismo corrigen al diario y confirman que fue asesinado por milicianos republicanos.

Este miércoles el diario El País ha publicado una carta al director titulada "La memoria histórica" y que está firmada por dos hermanas. El objetivo de la misiva no es otro que corregir al rotativo sobre una foto que ilustra un reportaje sobre la mal llamada memoria histórica.

El pasado 30 de octubre aparecía publicado un reportaje titulado "Los barrancos de la memoria", que trata sobre un filme realizado sobre las fosas de la Guerra Civil y dirigido por un cineasta belga, hijo de exiliados españoles.

Para dar la noticia, El País utiliza fotogramas de la película, "Los caminos de la memoria", protagonista del reportaje. Una de estas fotos es la de un represaliado por el bando franquista en el que aparece su ficha con su nombre, Faustino Mantecón Cepedano.

Sin embargo, en la carta publicada este miércoles sus hijas aseguran: "Nuestro padre, don Faustino Mantecón Cepedano, no fue uno de los represaliados del franquismo, sino que fue asesinado en Madrid, el día 11 de noviembre de 1936, por milicianos del Gobierno de la República".

De este modo, realizan un matiz importante tanto al diario de Prisa como al cineasta belga que realizó la película, lo que pone en entredicho la realización y lo poco contrastado que estaba todo lo publicado por ambos. El propio diario dice que esta ficha formará parte del futuro Centro de la Memoria Histórica que se realizará en Salamanca.

Sin embargo, las hijas del "represaliado", pero por parte de los milicianos republicanos, aportan más luz al asunto. "De hecho, las fotografías de nuestro padre que ilustran el mencionado artículo proceden de los Archivos de la Dirección General de Seguridad del Gobierno de la República", aseguran en la carta al director.

En este sentido, confiesan su "sorpresa" al ver que aparecía la foto de su padre como víctima del franquismo en un reportaje que contenía frases como "un recuento del empeño de devolver la dignidad de los represaliados del franquismo".

El director de la película, José Luis Peñafuerte, aseguraba en El País que el filme tenía como fin conseguir "un reequilibrio de la memoria" ya que, a su juicio, "la balanza está todavía en el lado de los vencedores".

Es más, Peñafuerte añade que "no hay nadie en los ámbitos judiciales europeos e internacionales que entienda la persecución que sufre Garzón. A no ser que se les hable de una perversa lógica de manos negras...si no es por eso, no entra en la cabeza".

Fuente "Libertad Digital"

(Esta es la "Memoria Histórica" de estos ¡¡rojos!!, ¡¡mentir, mentir y mentir, como toda su vida han hecho!!. Se coge antes a un mentiroso, o a un rojo, que a un cojo.)

martes, 3 de noviembre de 2009

RUSIA NO SE HA CONVERTIDO


El 13 de julio de 1917 Nuestra Señora en Fátima dijo: "Si se escuchan mis ruegos, Rusia se convertirá." ¿Qué se puede decir hoy de esto?

Tenemos un modelo de referencia: Portugal fue consagrado al Corazón Inmaculado de María en 1931. El resultado fue una resurrección extraordinaria del catolicismo en este país. ¿Podemos observar algo análogo en Rusia desde la "consagración" por Juan Pablo II en 1984?

El pueblo ruso está hoy en día entre las sombras de la desesperación más profunda y se refugia en el alcohol: cerca del 50% de los hombres y del 17% de las mujeres. Las cifras demográficas son todavía más reveladoras del hundimiento moral del país, ya que 2/3 de los niños concebidos son ahora víctimas del aborto. Ha habido en 1999, 2.300.000 abortos y sólo 1.214.000 nacimientos.

La natalidad muy baja como fruto de la mortalidad muy importante debida al alcoholismo, a los accidentes de carretera, a los suicidios (incluso entre niños), a los crímenes y a la pésima salud de la población, hacen que Rusia ha perdido más de tres millones de habitantes entre 1989 (caída del Muro de Berlín) y 2004. De hecho hay dos muertes por nacimiento. El déficit de población roza un millón de personas por año, lo que es un caos único en el mundo.

Son cifras de un pueblo desesperado y que se considera sin futuro: tales cifras no se encuentran habitualmente más que en los pueblos que están en guerra.

Siempre en el plan de las moralidad, Boris Yeltsin en 1993 legalizó la homosexualidad en Rusia, que ha llegado a ser también un centro internacional de pornografía infantil.

En una entrevista al semanario argentino "Cristo hoy", el Padre Héctor Muñoz, O.P., después de tres años de ministerio en Rusia, se expresaba así:

"Rusia es una tierra devastada por el marxismo, por los siglos que la han precedido y por el paso brutal e irracional a otro sistema. El ateísmo ha penetrado muy profundamente. Según referencias de sacerdotes ortodoxo la práctica religiosa en su Iglesia no llega al 2%. Los dirigentes se ven muy atacados y con razón. La corrupción alcanza niveles de escándalo público. El salario medio de un trabajador ordinario es de 80 dólares por mes, el de un trabajador rural de 30 y las pensiones de viudedad 14 dólares. El porcentaje de divorcios en Moscú alcanza el 70% y en el conjunto de Rusia el 45%, lo que significa que la mitad de las familias están dañadas."

"L´Osservatore Romano" en lengua portuguesa del 30 de octubre de 1999 (pgs. 9-10) confirma este análisis y decía:

"La evangelización de Rusia representa una empresa se una dificultad que supera todo lo imaginable. Basta con tener en cuenta el hecho de que el número de creyentes que practican la fe, todas las confesiones completas, corresponde alrededor de un 2 ó 3% de la población."

Para agravar la situación las autoridades políticas dan la impresión por su parte que se ensañan para dificultar la acción de la Iglesia Católica en Rusia. La ley sobre la "libertad religiosa" aprobada en 1997, bajo presión del patriarca cismático de Moscú, es una ley de verdadera persecución contra la Iglesia Católica. Esta ley hace en efecto una distinción entre:

Las "organizaciones religiosas" que tienen el estatuto de persona moral y se benefician de una plena existencia legal en Rusia. Cuatro religiones son reconocidas así: la Iglesia cismática Rusa, el judaísmo, el islam y el budismo.

Los "grupos religiosos" que no se benefician del estatuto precedente y cuya situación permanece muy precaria en el país. La Iglesia Católica está dentro de esta categoría pero en el mismo rango que las sectas. En consecuencia no tiene derecho a enseñar religión en los colegios públicos, ni crear sus propios colegios, ni asegurar la presencia de capellanes en las cárceles, hospitales y residencias de ancianos, ni incluso ser propietaria de imprentas o periódicos, etc.

La persecución contra la Iglesia no ha cesado. Ha adoptado simplemente otra forma.

A este cuadro moral y religioso hay que añadir que Rusia está convirtiéndose en una potencia política y militar que puede ser inquietante:

Refuerzo del poder central. Potencia nuclear recuperada. Cooperación económica y militar con Irán y China. Expansión económica (incluso si no mejora apenas el nivel de vida del ciudadano medio) En el contexto internacional tan turbado que conocemos, Rusia podría fácilmente llegar a ser de nuevo una amenaza para Occidente.

Aún hay que decir más. No sólo Rusia no se ha convertido sino que sus errores se siguen extendiendo hoy por el mundo. Esta situación que no cesa de agravarse veinte años después del acto de Juan Pablo II en 1984, prueba bien a posteriori, y de manera evidente, que la consagración no se hizo.


Extracto del artículo titulado "¿Fue consagrada Rusia por Juan Pablo II tal como lo pidió la Santísima Virgen en Fátima?. Tomado de la revista "Tradición Católica", Nº 222, julio-agosto 2009

lunes, 2 de noviembre de 2009

LITERATURA CATÓLICA-MES DE NOVIEMBRE


"LA TRADICIÓN EXCOMULGADA"

La cuestión que la autoridad legítima tiene el deber de afrontar honestamente, si quiere poner fin a su "legítima separación", no de la Iglesia, sino de la nueva corriente eclesial, no es la inexistente falsa noción que "los tradicionalistas" tendrían de la Tradición, sino, bien por el contrario, todo eso que en el Vaticano II y en nombre del Vaticano II ha puesto y pone en juego el contenido inmutable de la doctrina católica y con él, la estructura divina inmutable de la Iglesia.

No es la oposición inexistente de los "tradicionalistas" al Magisterio legítimo de la Iglesia la que debe ser corregida, sino la real ilegítima posición del Vaticano II y del postconcilio al Magisterio precedente; oposición que de suyo desliga a los católicos de todo deber de obediencia al Magisterio de "hoy" en los puntos en los que está en conflicto con el Magisterio de "ayer".

Acusar a los "tradicionalistas" de no comprender "la realidad de la tradición", porque se alimenta la ilusión de incorporarle al Vaticano II, que de ningún modo es ella transplantable, significa, por el contrario, dar derecho de ciudadanía en el mundo católico al error que es fundamento de todos los errores del Concilio y del postconcilio, los comprende y supera a todos: un rechazo de la noción católica de Tradición.

Después de lo cual, toda tentativa de la jerarquía de poner diques a la arrogancia progresista y al error no tendrá ya ningún sentido.


Pueden hacer su pedido al precio de 6 € a :Casa San José 28607 El Álamo (Madrid)