La Sábana Santa y la Pasión de Nuestro Señor
Profesor Don Juan Carlos Ossandón Valdés,
de la Pontificia Universidad Católica de Chile
Jueves 13 de octubre
19,30h
Fundación Francisco Elías de Tejada
C/ José Abascal 38, bajo izda.
Madrid

El pasado día 23 de septiembre, los Hermanos de la Fraternidad de Cristo Sacerdote, celebraron la solemnidad del Santo P. Pío de Pietrelcina, presbítero y confesor, canonizado por Juan Pablo II en el año 2002. Desde hace más un año, el P. Pío tiene un altar dedicado en la iglesia de mencionada Fraternidad y cada 23 de mes se celebra la Santa Misa a las 18:00 para pedir su intercesión. Ofrecemos a continuación el enlace a la Galería Fotográfica de la celebración.
“No quiero el Paraíso, sino el descanso” Era un verso romántico, de vuelta a la sensualidad; era una blasfemia, pero una blasfemia montada sobre una antítesis certera; es cierto, el Paraíso no es el descanso. El Paraíso está… contra el descanso. En el Paraíso no se puede estar tendido; se está verticalmente como los ángeles. Pues bien: nosotros, que ya hemos llevado al camino del Paraíso las vidas de nuestros mejores, queremos un Paraíso difícil, erecto, implacable; un Paraíso donde no se descanse nunca y que tenga, junto a las jambas de las puertas, ángeles con espadas” (19 de Mayo de 1935)
“Nosotros, estudiantes, no os llamamos con la invocación del nombre de España a una charanga patriótica. No os invitamos a cantar a coro fanfarronadas. Os llamamos a la labor ascética de encontrar bajo los escombros de una España detestable la clave enterrada de una España exacta y difícil” (26 de marzo de 1935)
"He aquí la tarea de nuestro tiempo: devolver a los hombres los sabores antiguos de la norma y del pan. Hacerles ver que la norma es mejor que el desenfreno; que hasta para desenfrenarse alguna vez hay que estar seguro de que es posible la vuelta a un asidero fijo. Estamos aquí para hacer una España única, grande y libre; una España que nos asegure la Patria, el pan y la justicia…"
"La vida no vale la pena si no es para quemarla en una empresa grande. Si nos morimos y nos sepultan en esta tierra madre de España ya pudre en vosotros la semilla y pronto nuestros huesos resecos se sacudirán de alegría y harán nacer flores sobre nuestras tumbas"
Dos años antes de su muerte, se retiró San Francisco al monte Alvernia, donde comenzó un ayuno de cuarenta días en honor de San Miguel. Estando allí en alta contemplación, vio acercársele un serafín de alas inflamadas y resplandecientes, cuyas manos y pies estaban calvados a una cruz; al mismo tiempo se formaron en sus pies, manos y costado, cinco llagas parecidas a las de Jesús; de la llaga del costado brotaba sangre. Tan bien comprobadas fueron estas llagas, que desde el siglo XIV comenzaron los franciscanos a celebrar su memoria. En 1669 el Papa Clemente IX extendió la fiesta a toda la Iglesia Universal.
“Yo, Calixto III, prometo y hago voto a la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo; a la siempre Virgen Madre de Dios, a los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, y a todos los ejércitos celestiales, de emplearlo todo, según mis fuerzas, y si necesario fuese, aun con el ofrecimiento de mi propia sangre, para recobrar Constantinopla, que en castigo de los pecados del mundo ha sido conquistada y destruida por el enemigo del Salvador… Y para librar además a los cristianos que se consumen en la esclavitud, enaltecer la verdadera fe y borrar en Oriente la secta de Mahoma… Así Dios me ayude y su Santo Evangelio. Amén”EL VOTO SOLEMNE DEL PAPA CALIXTO III
Calixto III estaba profundamente sensibilizado con el expansionismo otomano que, después de tomar Constantinopla, amenazaba Albania, Servia y Hungría, así como el Mediterráneo Oriental. El nuevo Papa proclamaba que quería ser el “amparador y campeón de la Cristiandad contra el turco”. Con este propósito inauguró su pontificado suscribiendo un voto solemne, cuyos ecos resonaron por todo el orbe católico. A las pocas semanas de su elección, Calixto III publicaba la bula de Cruzada. Sin embargo, la respuesta de los príncipes cristianos es prácticamente nula. A su costa, sacrificando del tesoro pontificio, arma una escuadra con la que socorre los territorios aún cristianos en el Egeo (Rodas, Chíos, Lesbos, Samotracia,…), pero no llega a conseguir resultados decisivos contra los infieles.
LA VICTORIA DE BELGRADO
En el verano de 1456, el sultán turco Mohammed II concentra una impresionante fuerza militar, compuesta de 150.000 hombres y 300 cañones, para tomar Belgrado, antemural de Viena. La noticia colma de angustia al anciano Papa. Entonces, dirige una solemne bula a todos los patriarcas, obispos y abades de la Cristiandad, exhortándoles a la oración, al ayuno y a la penitencia. Todos los domingos deberían realizar en las distintas poblaciones una procesión de rogativas para conjurar el peligro turco, celebrándose además la misa “contra paganos”. Asimismo, manda añadir esta plegaria: “Omnipotente y Sempiterno Dios, en cuya mano están los derechos de todos los imperios, protege a la Cristiandad para que los infieles que confían en sus propias fuerzas sean aniquilados por tu poder”. Mientras truenan en Belgrado los cañones, replican a diario las campanas del orbe cristiano para que, por disposición pontificia y previa concesión de indulgencias, se recen 3 Padrenuestros y Avemarías por el triunfo de las armas cristianas en las orillas del Danubio.
El Cardenal Español Juan de Carvajal, en su condición de legado pontificio, logra movilizar al noble húngaro Juan Corvino (Hunyades) y a San Juan de Capistrano, fraile franciscano muy austero y gran predicador; entre los tres, logran reunir un ejército de 70.000 hombres que rompe el férreo cerco truco sobre Belgrado, dejando libre Danubio en la mañana del 21 de julio. Pero el sultán consigue reagrupar sus tropas por la tarde y se lanza contra las murallas de Belgrado, que ya estaban muy horadadas por su artillería. El combate es muy reñido, Corvino ejecuta una serie de proezas, como el arrebatar piezas de artillería el enemigo para disparar contra la caballería. Al caer la tarde, los otomanos comienzan a ceder; su sultán pierde un ojo en la refriega y ordena la retirada. “Gloria a Dios en las alturas (escribe San Juan Capistrano a Calixto III). Hemos triunfado por la misericordia de Dios. El combate fue rudo. Yo mismo tuve que lanzarme el campo en un momento de indecisión terrible. Clamé con la Cruz en alto, reanimé a los que vacilaban y al Dios de los ejecitos nos dio la victoria”.
El botín de armas y cañones que recogen los cristianos es incontable, la alegría, desbordante (Calixto III calificó la victoria como el suceso más feliz de su vida) y el optimismo aún mayor (San Juan de Capistrano solicita ayuda adicional al Papa, prometiendo celebrar la misa de Navidad en la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén). Calixto III instituye la fiesta de la Transfiguración en honor de esta victoria, tomando como fecha el 6 de agosto, día en que llegó a Roma precisamente la noticia de tan señalado triunfo sobre los enemigos de la fe. (Continuará…)
Sunil Masih, católico de 25 años de edad, se dirigía caminando hacia Mariamabad (Ciudad de María) cuando tras abandonar el grupo con el que viajaba durante unos minutos para descansar desapareció. Al poco tiempo, se encontró su cadáver que presentaba signos de violencia. La policía, ha descartado que fuera víctima de un accidente de circulación.DE LUNES A SÁBADO
Santa Misa a las 08:15 H
Vísperas y Adoración Eucarística a las 18:00 H
Oficio Cantado de Completas a las 21:15 H
DOMINGOS
Santa Misa Cantada a las 10:00 H
Vísperas a las 18:30 H
Oficio Cantado de Completas a las 21:15 H
JUEVES
Hora Santa de Reparación a las 22:00 H
PRIMEROS SÁBADOS
Acto de reparación al Inmaculado Corazón de María a las 18:00 H
DÍA 23 DE CADA MES
Santa Misa mensual en Honor al Santo Padre Pío de Pietrelcina a las 18:00 H
MÁS INFORMACIÓN
Tel: 619011226
http://santa-maria-reina.blogspot.com/
“declaró en forma arrogante que efectivamente los bebés son arrojados a la taza del baño todo tiempo y que muchas veces todavía están vivos, retorciéndose en la taza del baño”