¡Oh Espíritu Santo Creador!, asistid propicio a la Iglesia
Católica y robustecedla y confirmadla con vuestra superior virtud contra los
ataques de los enemigos, renovad con vuestra caridad y con vuestra gracia el
espíritu de vuestros servidores, que Vos ungisteis, para que en Vos glorifiquen
al Padre y a su Hijo Unigénito Jesucristo Señor Nuestro. Así sea
EL DEMONIO DE LA ACEDIA
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Por Diego Casanueva Rivero
*La vida cristiana está ordenada al gozo del bien divino y a la
participación anticipada del Cielo por la acción santificad...
Hace 20 horas


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