¡Oh Espíritu Santo Creador!, asistid propicio a la Iglesia
Católica y robustecedla y confirmadla con vuestra superior virtud contra los
ataques de los enemigos, renovad con vuestra caridad y con vuestra gracia el
espíritu de vuestros servidores, que Vos ungisteis, para que en Vos glorifiquen
al Padre y a su Hijo Unigénito Jesucristo Señor Nuestro. Así sea
EL GRAN JUICIO: LA HISTORIA DE UN HOMBRE QUE SE CREÍA JUSTIFICADO
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*Había una vez un hombre. Un hombre bueno. O al menos, eso pensaba él.*
*Era un hombre que creía. Creía con una fe inquebrantable. Creía, con toda
la ...
Hace 38 minutos
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