OREMOS PARA QUE EL SANTO PADRE CONSAGRE RUSIA AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, TAL Y COMO LO PIDIÓ LA SANTÍSIMA VIRGEN EN FÁTIMA

Monseñor Marcel Lefebvre

"... sin ninguna rebelión ni amargura ni resentimiento, proseguiremos nuestra obra a la luz del Magisterio de siempre convencidos de que no podemos rendir mayor servicio a la Iglesia, al Papa y a las generaciones futuras. Y seguiremos rezando para que la Roma actual infestada de modernismo llegue a ser otra vez la Roma Católica..."

Ramiro de Maeztu

"Venid con nosotros, porque aquí, a nuestro lado, está el campo del honor y del sacrificio; nosotros somos la cuesta arriba, y en lo alto de la cuesta está el Calvario, y en lo más alto del Calvario, está la Cruz."

"Vosotros no sabéis por qué me matáis, pero yo sí sé por lo que muero, para que vuestros hijos sean mejores que vosotros"

sábado, 20 de septiembre de 2014

ALGUNAS CITAS PREOCUPANTES DEL PAPA FRANCISCO

«La fe que vuestros padres os han inculcado os ayudará siempre a avanzar.» Dirigiéndose a inmigrantes musulmanes recibidos en una parroquia romana

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domingo, 14 de septiembre de 2014

EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ





Nos autem gloriari oportet in Cruce Domini nostri Iesu Christi: in quo est salus, vita, et resurrectio nostra: per quem salus, vita, et resurrectio nostra: per quem salvati, et liberati sumus. Ps. Deus misereatur nostri, et benedicat nobis: illuminet vultum suum super nos, et misereatur nostri. 

sábado, 6 de septiembre de 2014

LITERATURA CATÓLICA - MES DE SEPTIEMBRE


Una familia de bandidos en 1783 (Juan Charruau)

Una familia de bandidos en 1783 es la epopeya vivida por la familia de Serant en los terribles acontecimientos de la Revolución francesa. El relato se lee como una trepidante novela de aventuras, con la emoción de saber que se trata de una historia verídica.

Una admirable historia de sacrificio, de lealtad, de gozo y de heroísmo protagonizado por toda una intrépida familia que no estuvo dispuesta a negar su fe en Jesucristo, en unas circunstancias en que no hacerlo costaba la vida. Al leer este libro se comprende mejor que sólo existe una desgracia irreparable: hacer traición al deber y perder el alma. Los mayores males de esta vida no duran siempre y el cristiano debe tener, durante su peregrinación en este mundo, levantados los ojos al cielo, donde está el único galardón que merece atraer nuestras miradas y nuestros deseos.

Pueden hacer su pedido al precio de 15 €, a: Casa San José 28607 El Álamo (Madrid)

lunes, 18 de agosto de 2014

LA VOZ DE LA TRADICIÓN CATÓLICA

LA INFABILIDAD DE LAS CANONIZACIONES


Varias veces Monseñor Lefebvre explico por qué pensaba él que las canonizaciones actuales no gozaban del privilegio de infalibilidad. Damos a conocer un ejemplo tomado de una charla que dio a los Dominicos de Avrillé en el año 1989 con motivo de unos ejercicios espirituales.

Nos encontramos en circunstancias extraordinarias.

En la misma medida en que las autoridades de la Iglesia quisieran someternos a las verdades que proclaman, desprecian ellos mismos su propia infalibilidad, la del Papa y la de la Iglesia.

Ya que –y aunque pueda equivocarme, pero teniendo en cuenta el desarrollo de la Iglesia conciliar desde el Concilio hasta la actualidad- parece muy probable que estos Papas, como el Papa Pablo VI y Juan Pablo II, no han querido emplear su infalibilidad ni durante el Concilio ni en los actos que han seguido al Concilio.

En más, en cierto modo yo diría que lo que tienen es una aprensión para pensar en la infalibilidad porque ya no creen más en ella: no creen en su infalibilidad.

Se trata de un razonamiento sencillo, para el que no hace falta reflexionar mucho y en particular respecto a Juan Pablo II: Juan Pablo II ha sido formado en una verdad evolutiva; para él no hay verdad fija sino que ésta cambia con el tiempo, con la ciencia, con el desarrollo de las ciencias humanas, etc.; se nos dice que la verdad está siempre viva. Y se nos condena porque no estamos a favor de la Tradición viva; la Tradición viva es una Tradición que evoluciona.

Piensen entonces que para su espíritu es imposible e inconcebible fijar una verdad; imposible ya que no lo puede concebir: él no concibe la verdad más que como un vivir, un vivir que crece, que evoluciona, que se desarrolla, que se perfecciona, etc.

Sin embargo, el dogma es una verdad fijada con exactitud y para siempre; y basta. El Credo está concluido, acabado en los términos en los que actualmente se encuentra y no se puede cambiar estos términos porque son así, y se acabó. Y todos los dogmas que se han definido con el sello de la infalibilidad de los Papas y de los Concilios han sido declarados en este sentido. Son definidos y no se los puede modificar.

Más esto es contrario a su concepción de la verdad. No puede admitirlo. Y tampoco es así que creo que al Papa le repugnaría que se le dijera:

-Pero esta verdad. Lo que hoy ha hecho… canonizar tal o cual santo: esta canonización es en principio infalible. Está definida.

-¡No, no! Canonizar, oh… si un día, en la historia futura, se advierte que esta persona no posee todas las calidades, los Papas podrán decir, en todo caso, que se trataba tan sólo de un certificado de perfección y no de una santidad definitiva, etc… ¡No puede concebir esto!

Y por eso se le ve repetir canonizaciones: va a tal o cual país: se busca a una religiosa que tiene alguna perfección, se la coloca sobre los altares, y después… ¡ya está, se acabó! Y esto es muy del agrado de la presidenta de la república y de todos los cristianos del país; les gusta y es una buena ocasión…

Eso no puede aceptarse; ¡no es nada, nada serio! Estoy convencido de que para él todo esto no es algo irreformable… la infalibilidad es impensable para hombres que tienen este espíritu y que han sido formados en esas falsas teorías de la verdad viva y de la evolución de la verdad.

Pero más vale que así sea. Porque al menos se puede poner un punto de interrogación en todo lo que es tristemente afirmado por el Papa. ¡Sí, por desgracia!

miércoles, 13 de agosto de 2014

ORACIÓN POR LOS NIÑOS


Acordaos, Señor, de estos niños que os buscan con alma limpia y corazón puro. Salvadlos del liberalismo y de la tibieza, de la enseñanza sin Dios y del materialismo. Salvadlos sobre todo del escándalo y de la impureza, pues Vos sabéis que ya no pueden ni levantar los ojos.

Señor, para salvarlos os pedimos la abundancia de Vuestras gracias; la gracia para establecer centros de enseñanza plenamente católicos, fieles a la tradición e incontaminados de liberalismo; la gracia de vocaciones para la enseñanza cristiana; la gracia para disponer de dinero, tan necesario para nosotros, a fin de que los más pobres no se vean desamparados.

Señor, habéis señalado a los niños como modelos para entrar en el Reino de los Cielos; no permitáis que se envilezcan. Ya que habéis dicho: “Dejad que los niños se acerquen a Mi”, ayudadnos a conducirlos hasta Vuestra Presencia. Así sea 

viernes, 8 de agosto de 2014

ESPERANZA SIN LÍMITES

Sostén, ¡oh Señor!, mi esperanza para que sepa esperar en Ti sin medida
¡Oh Jesús! ¿Qué será de mí? ¿Moriré de pena viéndome tan impotente? ¡Oh, no! Ni siquiera me afligiré. Con un abandono audaz quiero seguir mirando fijamente a mi Divino Sol. Nada será capaz de asustarme, ni el viento ni la lluvia. Y si oscuras nubes vienen a ocultar el Astro del Amor, no cambiaré de sitio; sé que más allá de las nubes mi Sol sigue brillando, que su resplandor no podrá eclipsarse ni un momento.

A veces, es verdad, mi corazón se ve asaltado por la tempestad; me parece creer que no existe otra cosa más que las nubes que me envuelven… Entonces llega para mí la hora de la alegría perfecta… ¡Qué dicha permanecer allí a pesar de todo, y seguir mirando fijamente la luz invisible que se oculta a mi fe!

Y si Tú, Astro adorado, permaneces sordo a mis gemidos, si permaneces oculto…, pues bien: acepto seguir transida de frío, y aun me alegro de este sufrimiento, que, a pesar de todo, he merecido.

¡Oh Jesús! ¡Qué dulce es el camino del amor! Ciertamente se puede caer, se puede cometer infidelidades; pero sabiendo el amor sacar provecho de todo, bien pronto consume lo que puede disgustaros a Vos, no dejando más que una humilde y profunda paz en el fondo del corazón.


domingo, 3 de agosto de 2014

LAS INDULGENCIAS


Se llama “Indulgencia” al perdón de la pena temporal debida por los pecados que han sido perdonados ya en cuanto a la culpa. Este perdón lo concede la Iglesia fuera del Sacramento de la Penitencia.

En las Indulgencia, la Iglesia aplica a los vivos (a modo de absolución) y a los difuntos (a modo de sufragio) las satisfacciones infinitas de Jesucristo y las satisfacciones sobreabundantes de la Santísima Virgen María y de los Santos. Estas satisfacciones constituyen el tesoro espiritual de la Iglesia.

Pueden conceder Indulgencias, el Sumo Pontífice y aquellos a quienes el Sumo Pontífice se lo concediere, ya sea a título personal, ya sea a título de derecho anejo a un cargo, como son los Obispos (canon 912, CDC - 1917)

CLASES DE INDULGENCIAS

Las indulgencias se dividen en dos clases:

Plenaria: perdona toda la pena temporal merecida por los pecados.
 Parciales: perdona sólo una parte de la pena temporal merecida por los pecados.

CONDICIONES PARA GANAR LAS INDULGENCIAS

Primero: Estar bautizado y no tener excomunión (canon 925, CDC - 1917)
Segundo: Tener intención –por lo menos en general- de ganarla.
Tercero: Cumplir íntegramente las obras prescritas.
Cuarto: Estado de gracia, por lo menos en el momento de acabar de cumplir las obras prescritas.

Para ganar la Indulgencia plenaria es necesario no tener ningún pecado venial y, por tanto, estar desligado de todo afecto al pecado.

Si alguno no llega a ganar una indulgencia plenaria, por algún óbice que él pone, gana una parte del perdón, mayor o menor, según sean sus disposiciones (canon 926, CDC – 1917)

APLICACIÓN DE LAS INDULGENCIAS

A menos que se declare lo contrario, quien gana un Indulgencia concedida por el Sumo Pontífice puede aplicarla a las almas del Purgatorio. Fuera de este caso, no puede aplicarse ninguna Indulgencia a favor de aquellos que todavía viven, sino que sólo puede ganarse para uno mismo.

CONDICIONES ACOSTUMBRADAS

Se emplea corrientemente esta expresión para indicar lo que es preciso hacer para ganar una Indulgencia plenaria. ¿Cuáles son estas “condiciones”?

Primero: Confesión, puede hacerse dentro de los ocho días que inmediatamente precede al que tiene fijada la Indulgencia, y también dentro de la octava que sigue, canon 931, CDC – 1917. 
Segundo: Comunión, puede hacerse en la víspera del mismo día y dentro de la octava que sigue, canon 931, CDC – 1917.
 
 Tercero: Oración por las intenciones del Sumo Pontífice, no basta con una oración mental: debe ser vocal –excepto para los sordos-, elegida libremente por los fieles, a no ser que haya señalada alguna determinada.

Las “Intenciones del Sumo Pontífice”, son: la exaltación de la Iglesia Católica, la extirpación de las herejías; la propagación de la fe; la conversión de los pecadores; la paz y concordia de los Príncipes Cristianos

martes, 29 de julio de 2014

PASIÓN POR LA VERDAD


El mundo está lleno de filósofos y de escritores, sin embargo, sólo hay una cosa que justifica la existencia de unos y otros: la pasión de la verdad. Sin esta pasión, libros y filosofías no son más que vanidades, peligrosísimas vanidades que encienden el fuego en la tierra y atizan las llamaradas del infierno.

NUNCA HA SIDO MUY ESTAMADA POR LOS HOMBRES

Quien tiene la pasión d la verdad está dispuesto a despojarse de sí mismo, sin restricciones. Sacrificará las ideas más seductoras, los sistemas más ingeniosos, las elucubraciones más profundas y luminosas, las intuiciones más queridas, las satisfacciones más elevadas de la inteligencia y, finalmente, las formulaciones más cautivantes y las imágenes más estéticamente felices, para austeramente buscar y manifestar la verdad, sólo la verdad, que es siempre dura para nuestra condición humana, por causa de su esencial transcendencia.

Más aún. La verdad nunca ha sido muy estimada por los hombres, y es positivamente despreciada en nuestros días. La verdad es una e inmutable, pero los hombres aman el espectáculo variado de las apariencias que se suceden; la verdad es eterna, pero los hombres siguen las modas; la verdad es seria y los hombres son frívolos; la verdad apunta el deber, al paso que los hombres quieren los placeres; en fin, la verdad es rígida y los hombres no tienen fibra.

NO ES SÓLO UNA CUESTIÓN EPISTEMOLÓGICA O METAFÍSICA

Por lo tanto, quien tiene la pasión de la verdad se expone, necesariamente, a la antipatía de los hombres, pero preferirá la verdad a los bienes temporales, a la carrera, a la fama y a la propia reputación. Será perseguido y acusado por los que prostituyen la verdad haciendo de ella un simple instrumento de su infatuación y codicia.

Pero esto no es todo. La pasión de la verdad puede llevarlo a enmudecer durante años, mientras los otros se alzan ante la opinión y la crítica, por su producción de obras literarias y filosóficas. Sin embargo, permanecerá callado hasta que surja el único motivo que le hará manifestarse: dar testimonio de la verdad.

Ante lo que acabo de decir, usted podrá retrucar que en vez de indicar el camino de la filosofía he indicado el de la santidad. Es un hecho. Únicamente quiero destacar que, para quien tiene la vocación de los estudios filosóficos, la perfección espiritual se llama pasión de la verdad. Para nosotros, católicos, la verdad no es sólo una cuestión epistemológica o metafísica, es la segunda Persona de la Santísima Trinidad, el Verbo de Dios que se encarnó para salvarnos.

Plinio Corrêa de Oliveira

jueves, 17 de julio de 2014

17 DE JULIO, EL TRIUNFO DE LA SANTA CRUZ


Cuenta la crónica del Arzobispo de Toledo, D. Rodrigo, cómo el Rey Don Alfonso VIII de Castilla, llamado el Bueno, quiso humillar al moro y asestarle un golpe decisivo; para lo cual reunió gran contingente de fuerzas de todo su reino, y hasta pidió refuerzos a los Reyes de Aragón, Pedro II, y  de Navarra, Sancho VII, e indulgencias al Papa Inocencio III para los que se alistasen en la Cruzada contra la Media Luna.
El punto de cita fue Toledo. Salieron todos de allí, soldados reyes y obispos; y penetrando en tierras invadidas por el Islam, al quinto día lograron tomar la posición fuerte de Calatrava. Luego se rindió también Alarcos, adonde vino a agregárseles el Rey Navarro con sus huestes.
El moro se aprestaba en Jaén para el ataque; pero entre tanto, la caballería cristiana había ya ocupado las alturas, y el grueso del ejército acampaba en la meseta de las Navas de Tolosa.

Entraron por fin en refriega, no sin prepararse antes con una sincera confesión de sus culpas y la recepción del Cuerpo de Cristo; y recibida la bendición del arzobispo D. Rodrigo, entraron en reñida lid. Pero al fin los moros aflojaron, sufriendo una sangrienta derrota, y saliendo victoriosos los cristianos, meced a la protección del cielo, pues, la Santa Cruz se les vino a aparecer en los aires en el momento más álgido, prestando bríos a los ejércitos cristianos. La imagen de la Virgen María, bordada en el estandarte regio, amedrentó también al moro, y el mismo San Isidro Labrador acudió a alentar al monarca castellano en el trance más apurado.


ORACIÓN

¡Oh Dios!, que, por tu Cruz, has querido conceder al pueblo que en ti cree, el triunfo contra sus enemigos; te suplicamos que otorgues siempre la victoria y el honor a los que, por tu bondad, adoran tu Santa Cruz. Tú que vives y reinas. AMÉN

martes, 1 de julio de 2014

PRETIOSISSIMI SANGUINIS D.N.I.C.

¡Oh Jesús que me has redimido con tu Sangre! haz que tu Sangre produzca en mí todo su fruto

¡Oh Amor Dulcísimo de Jesús! Para fortalecer mi alma, para librarla de la debilidad en que había caído por el pecado, la has rodeado de un muro de cal amasada con la abundancia de tu Sangre que hace al alma unirse y abrazarse a la dulce voluntad y caridad de Dios. Y, como para juntar piedra con piedra se pone cal amasada con agua, así Tú, Dios mío, has puesto entre Ti y la criatura la Sangre de tu Unigénito Hijo, amasada con la cal viva del fuego de tu ardentísima caridad; de modo que no hay sangre sin fuego ni fuego sin sangre. Tu Sangre fue derramada, ¡oh Cristo!, con el fuego del amor.


Santa Catalina de Sena

viernes, 27 de junio de 2014

MES DE JUNIO, MES DEL SACRATÍSIMO CORAZÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO


CONSAGRACIÓN

"cuidar Vos de mi y de mis cosas y cuidar yo de Vos de de vuestra gloria"

¡Oh Corazón Dulcísimo de Jesús, Rey de amor! Por mediación de vuestra Madre y Madre mía; la Santísima Virgen María, acepto muy gustoso el pacto que Vos me proponéis de cuidar Vos de mi y de mis cosas y cuidar yo de Vos de de vuestra gloria. Todo lo mío lo pongo en vuestras manos: mi familia, mi negocio y ocupaciones todas; mi vida, mi cuerpo con sus sentidos, salud y vida; mi alma con sus potencias, virtudes y méritos; mi propia salvación y santificación. Cuidad Vos de mí, yo en cambio cuidaré de Vos: de glorificaros cuanto pueda. Os prometo contribuir con comuniones, Santa Misas, Rosarios, oraciones y jaculatorias; con la paciencia de sufrir las cruces ordinarias de la vida; con el  fiel cumplimiento de las obligaciones de mi estado; con obras de misericordia, con limosnas y sacrificios; con la propaganda, con el buen ejemplo de palabra y por escrito, a daros toda gloria y reparación que me sea posible. Quiero extender por todo el mundo vuestro reinado de Amor. Hacedme perfectísimo amante y Apóstol de vuestro Amantísimo Corazón. Amén