OREMOS PARA QUE EL SANTO PADRE CONSAGRE RUSIA AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, TAL Y COMO LO PIDIÓ LA SANTÍSIMA VIRGEN EN FÁTIMA

Monseñor Marcel Lefebvre

"... sin ninguna rebelión ni amargura ni resentimiento, proseguiremos nuestra obra a la luz del Magisterio de siempre convencidos de que no podemos rendir mayor servicio a la Iglesia, al Papa y a las generaciones futuras. Y seguiremos rezando para que la Roma actual infestada de modernismo llegue a ser otra vez la Roma Católica..."

Ramiro de Maeztu

"Venid con nosotros, porque aquí, a nuestro lado, está el campo del honor y del sacrificio; nosotros somos la cuesta arriba, y en lo alto de la cuesta está el Calvario, y en lo más alto del Calvario, está la Cruz."

"Vosotros no sabéis por qué me matáis, pero yo sí sé por lo que muero, para que vuestros hijos sean mejores que vosotros"

lunes, 2 de mayo de 2011

MES DE MAYO, MES DE MARÍA


MARÍA ESPERANZA MÍA

Lo que el cielo sería sin sol, sería mi vida sin Ti, Madre mía... La tristeza, el miedo, el frío, la incertidumbre y la muerte... Toda mi existencia es el continuo despertar de la desilusión... Soy como el niño corriendo tras las aladas y frágiles mariposas... Sólo Tú no eres desilusión, porque eres eterna Esperanza mía... En Ti confío, como se confía en una Reina y en una Madre...

La Iglesia te llama "madre de la santa Esperanza", Madre mía. Me acojo a esa dulce invocación... Espero, Madre, que no te canses de mi, que me ames siempre, que me defiendas, que me consueles, que me salves... Espero en tu bondad... Espero en tu poder... Espero en tu Corazón... Espero en Ti, ¡Madre mía!.

MARÍA, MADRE DEL AMOR HERMOSO

¿Por que la Iglesia y las almas te saludan, Madre mía, con este bellísimo título? Eres, en verdad la Madre del Amor por excelencia hermoso, de Jesús... Pero, no solamente eres Madre del Amor hecho carne en tu carne purísima, sino la amantísima Madre en las almas de ese amor que es desvelo y afán, apoyo y caricia, compasión y ternura en una Madre como Tú... No hay hermosura como la de tu amor maternal, que engendra hermosuras de virtudes, purifica a las almas, embellece los espíritus, asemeja a Dios, santifica y salva...

Dadme, Madre mía, las caricias de tu Hijo, Amor hermoso hecho carne... Dadme las tuyas, ¡oh Madre!, que purifiquen, santifiquen, embellezcan de amor puro y santo mi vida entera...

Propósito.- Aviva frecuentemente tu esperanza en María y pide que bendiga todos tus afectos.


"Mes de Mayo brevísimo" del R. P. Juan R. de Legísima, O.F.M.

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